Si te preocupa que no se luche lo suficiente por la vida de los ancianos con coronavirus, lee hasta el final este post y -si estás de acuerdo con lo que en él se dice- compártelo para que llegue al mayor número posible de personas.

Soy el primero que reconoce que vivimos en un país de pandereta para demasiadas cosas.  Me duele ver nuestras carencias y errores como nación, porque implican y suponen nuestra propia carestía y sufrimiento.  Me cabrean los errores de gestión del gobierno central -y de los autonómicos- porque cada pataleta competencial y cada posicionamiento político de cara a la galería cuesta vidas y haciendas.

Pero hay cosas que me alegran, como saber que a mi tío -pese a sus más de 70 años- lo tienen ingresado en el hospital y lo están tratando para que supere una pneumonía en ambos pulmones, fruto del coronavirus.  Porque más allá de todo lo criticable que pueda tener nuestro país, que es mucho, y pese a todas las críticas que queramos hacer a la gestión del Gobierno (que no son pocas) en esto le llevamos la delantera a otros países europeos que -como todos los malnacidos e ignorantes- se atreven a darnos lecciones de buen hacer, cuando carecen de la menor humanidad o comprensión profunda de la economía.

¿Que de qué estoy hablando?  Hablo, en primer lugar, de las declaraciones de Frits Rosendaal, jefe de epidemiología clínica del Centro Médico de la Universidad de Leiden (Países Bajos) que se atrevió a decir lo siguiente hace un par de días, sobre la forma de ser y hacer de italianos y españoles:

En Italia, la capacidad de las UCIs se gestiona de manera muy distinta. Ellos admiten a personas que nosotros no incluiríamos porque son demasiado viejas. Los ancianos tienen una posición muy diferente en la cultura italiana

Dicho más claro, por si no se ha entendido: este impresentable nos está diciendo que tenemos saturación en las UCI porque tratamos de salvar a personas que no merecen seguir viviendo porque son demasiado mayores.

¿Pero qué tipo de psicópatas ocupan puestos de responsabilidad en Países Bajos?  ¿Acaso este hombre no tiene padre  o madre y querría salvarlos si enfermaran?  Pues parece que no…  De ahí que antes le haya llamado malnacido, por si sus padres ya no pueden acusarlo de serlo.

Puedo entender que los médicos, ante una situación de absoluta saturación, tomen la decisión bioética de hacer una selección y prelación para asignar camas a aquellos que más las necesitan y más posibilidades tienen (por constitución, salud o edad) de recuperarse si se les dan los medios, pero atreverse a decir que hay personas ‘demasiado viejas’ para merecer que se luche por su vida es de una bajeza moral sin límites…  Y, aunque sé que este comentario me va a costar que alguno de mis lectores se me disguste, no me lo puedo callar: ¿tendrá algo que ver que Holanda fuera el primer país europeo en legalizar la eutanasia?

Porque podríamos pensar que esa muestra de inhumano descarte de nuestros mayores por parte de Frits Rosendaal es una opinión absolutamente personal y excepcional…  Pero no.  Por si semejante barbaridad no fuera suficiente, la belga Nele Van Den Noortgate, jefa del departamento de geriatría en Gante afirma lo siguiente:

No traigan a los pacientes débiles y a los ancianos al hospital. No podemos hacer más por ellos que brindarles los buenos cuidados paliativos que ya les estarán dando en un centro de mayores. Llevarlos al hospital para morir allí es inhumano

Insisto, podría entender una decisión de este tipo si sus hospitales estuvieran colapsados, pero -según ellos mismos dicen- no es el caso, es una medida preventiva que cuesta la vida a los más necesitados.  Y encima tienen la desfachatez y poca vergüenza de vestirlo de humanitarismo al afirmar que ‘llevarlos a morir al hospital es inhumano’.  Lo dicho, han olvidado que un anciano no sólo va al hospital a que lo eutanasien, también puede ir para que lo curen y luchen por su vida…  Por lo menos en países como España e Italia.

Si esas son las ideas que van a regir las políticas sociales y económicas europeas, que paren ese tren que yo me bajo.  Me bajo antes de que sea demasiado tarde y, al hacerme mayor, ese cómodo vagón termine llevándome a morir a un hospital en el que no quieran luchar por mi vida sino quitarse un problema -y un coste social elevado- del medio.  Eso sí, seguro que lo hacen por mi bien…

¡Y una mierda!  Quiero vivir en un país en el que sepa que se va a luchar por mi vida cuando más lo necesite, cuando más débil e impedido me encuentre.  ¡No a la política del descarte que tanto denuncia el Papa Francisco!

Si tú también quieres tener la tranquilidad de saber que los médicos lucharán por ti y por los tuyos -por muy mayores que seáis- comparte este post para que todos tomemos consciencia de lo que algunos intentan, y podamos oponerles resistencia.  Haciéndolo, salvaremos vidas.

 

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