Lo sé, he tardado mucho, mi silencio ha sido largo…  Debía ser así.

Desde que comencé este blog decidí que nunca escribiría por escribir, que cada línea debía ser el fruto de exprimirme el alma.  Y hay épocas en las que me siento seco, y me obligo a respetarlas por deferencia a la escritura, a mí mismo y a quien me lee.

Pero el silencio ya pasó.  Hoy estoy de vuelta, parece que los vientos se han calmado y que las aguas vuelven a su cauce.  Mi ‘mono’ de escribir (que ya se hacía casi insoportable) se ha cruzado con la circunstancia adecuada y con esa ‘gracia’ que es el volcarse hacia afuera y no hacia adentro.  Sin embargo, debo reconocer que estoy convencido de que las palabras que hoy brotan a borbotones de mi alma son el fruto, la consecuencia, de este tiempo pasado conviviendo con ‘los adentros’, en intimidad conmigo mismo, en lucha con mis demonios.

El desierto, la soledad, la sequía, la tentación, la lucha, el cansancio, la duda…  Todo forma parte de la Vida y, si se integra, nos hace crecer, nos permite cambiar, nos aporta nuevos puntos de vista que enriquecen nuestra existencia.  Siento que estos meses me han cambiado, sería estúpido pensar que estar a punto de perder a la mujer con la que has escogido pasar tu vida puede dejarte indiferente.  Probablemente una parte de mí -o lo menos auténtico de mí- murió ese día al enfrentarme experiencialmente a una realidad -la pérdida- que hasta entonces no era más que una posibilidad, que una entelequia.  La Vida te moldea, te transforma, y tengo el personal convencimiento de que si lo aceptas tal y como viene, con una mirada amplia y amorosa, a largo plazo todo es para bien.

De nuevo en tu buzón, el mismo que siempre pero distinto.  Con el mismo anhelo de aprender a ser realmente humano, pero con nuevas experiencias que han abierto nuevos caminos y planteamientos.  Caminos y planteamientos que -de nuevo como siempre- siento la necesidad de compartir contigo por si te son útiles, por si te ayudan en tu propio caminar.

Aquí estoy, de nuevo en tu buzón.  Me alegra este reencuentro.  Confío en que volvamos a compartir tiempos de calidad.  Me alegra pensar que estos post nos ayudan -a ti y a mí- a comenzar la jornada centrados en lo importante, con esperanza y positividad, con ganas de vivir de un modo más humano…  Y abiertos a lo Divino que ahí está, regándolo todo para que crezca y dé fruto.

Que pases un gran día, vívelo como si no hubiera un mañana…  Porque puede que no lo haya.  ¡Vivámoslo intensamente!

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