Me preguntas cómo soy capaz de escribir una reflexión cada día.

 

Fácil…  Mi mente bulle con lo que la rodea.

Alucina.

Mil posibles conexiones, ideas y pensamientos surgen de cada experiencia, de cada vivencia, de cada lectura.

 

Todo es nuevo.

Todo es más de lo que parece.

Todo es símbolo o icono.

Todo es enseñanza

Todo es Vida.

 

Mi mente y mi alma se mantienen jóvenes e inquietas…

Aunque mi cuerpo acumule años, y kilos…  Y mi cabeza pierda pelo.

 

Me gusta mucho cómo lo expresa Ricardo Yepes:

 

Aprender es seguir viendo la realidad como es, compleja, y no encajar cada experiencia nueva en un esquema cerrado y preconcebido.  La juventud intelectual consiste en no perder nuestra capacidad de aprender.  La vejez llega cuando no asimilamos lo nuevo y lo reducimos a alguna experiencia anterior que ya en su día tuvimos.

De nada debes huir más que de las teorías que lo explican todo y lo muestran  con meridiana claridad. 

La verdad no es la evidencia.

 

Enfrentarse al mundo con la mirada de un niño que lo ve todo por primera vez es la única manera de exprimirle todo su jugo percibiendo hasta el último de sus matices.

Y después, sí, te beneficias de tu experiencia para descubrir patrones y relaciones.

Pero sin forzar.

Sin enclaustrar a la realidad en el hueco que le hemos dejado preparado en nuestra mente.

Si no encaja, la culpa no es de la realidad…

Es que el hueco que le hemos preparado en nuestra cabeza no es el adecuado…

Y a nosotros nos corresponde cambiarlo.

 

Déjate sorprender por la Vida…

…  y te sorprenderán las cosas que te suceden…

Por dentro y por fuera.

 

¡Que tengas un día fantabuloso!

Nos seguimos leyendo.

 

P.D: El libro de Ricardo Yepes del que está sacado el texto es este:  https://amzn.to/3uHyDmR

*Foto de Brooke Cagle en Unsplash

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