Mi hermano y yo tenemos sensibilidades contrapuestas: a mí me gusta lo abstracto y creativo, a él lo concreto y cuantificable.  Él es un apasionado culé de corazón, mientras que yo todavía no le he encontrado la gracia a los partidos.  A él le gustan tanto los coches, que decidió estudiar mecánica en su tiempo libre para conocerlos mejor, a mi me basta con que el coche me lleve a donde quiero ir y -aunque me gusta la belleza, la comodidad y la seguridad- me duele gastarme el dinero en un bólido. Yo soy amigo de espiritualidades ignacianas, orientales y un tanto esotéricas, mientras que él se parte de la risa cada vez que oye hablar del ying y el yang.  Yo hice mi tesis doctoral sobre la meta-economía de E.F.Schumacher, y a él esos planteamientos le suenan a cualquier cosa menos a economía…  Tanto es así, que alguna vez hemos hecho broma sobre si alguno de los dos no será adoptado y no nos lo han dicho, porque somos como las dos caras opuestas de una moneda…  Pero dos caras complementarias, lo cual nos ayuda mucho en lo profesional (ya que trabajamos juntos) y también en lo personal (porque nos descubrimos mundos que permanecen invisibles para el otro).

El viernes pasado, sin ir más lejos, me mostró un vídeo que le había encantado y -cosa rara- también a mí me gusto: era la versión reducida del discurso pronunciado en la Universidad de Texas por el almirante William H. McRaven, comandante del Mando Conjun­to de Operaciones Especiales del Ejército de Estados Unidos, Medalla por Servicio Distinguido de Defensa, reconocido experto antiterrorista y comandante de la operación de ejecución de Osama Bin Laden.  Con un estilo marcial, concreto, práctico, efectista y muy bien estructurado, el almirante McRaven comparte con su audiencia las diez enseñanzas que ha recibido de su formación como SEAL, los principios de lo que él entiende por una vida de servicio y éxito, en la que uno lucha por cambiar el mundo y transformarlo en un lugar mejor.  Una lucha que comienza por hacernos perfectamente la cama cada mañana.  Este discurso -con varios millones de visualizaciones en YouTube- le ha convertido en un auténtico Guru de los Navy Seals.

Comparto muchas de sus recomendaciones, y creo que pueden ser de utilidad -no sólo a los seguidores del blog- sino muy especialmente a muchas personas a las que habitualmente no les resuena lo que escribo, porque mi tono y sensibilidad son otros.  Así que aquí tenéis el vídeo que me mostró mi hermano, a quien desde aquí le recuerdo lo mucho que le quiero y le hago un homenaje por lo muchísimo que me aporta desde su diferencia.

 

Si esta versión reducida del vídeo te ha emocionado, si sientes vibrar tu interior con ganas de cambiar el mundo empezando por lo más pequeño y simple, dando esperanza a quienes te rodean, asumiendo riesgos, levantándote tras cada caída, enfrentándote a los agresores y alzando del suelo a los oprimidos…  Entonces, disfrutarás con la versión completa de su discurso, tal y como lo escucharon los estudiantes de la Universidad de Texas.  Que lo disfrutes, y que te anime a formar parte de ese ejército de personas que creen que el mundo puede ser un lugar mucho mejor y están dispuestas a luchar por conseguirlo.  Nos encontramos en el campo de batalla  😉 

 

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