La maquinaria del cerebro se oxida si no la usas, como se oxida el mecanismo de un reloj si dejas que se pare y no lo pones en marcha en un tiempo.  Todos tenemos épocas en las que -por las circunstancias- podemos dedicar más o menos tiempo al pensamiento, a la lectura, a la reflexión, a la contemplación, a la meditación, al estudio…  No importa que le dediques mucho o poco tiempo, ahora mismo lo importante es que no dejes de dedicarle alguno, a poder ser, cada día.

El ejercicio mental te mantiene en forma intelectualmente, te da ‘músculo’.  Y dependiendo de a qué pensamientos dediques más tiempo, te fortalecerás en esas áreas y es posible que te debilites en otras a las que prestas menos atención.  Así que te animo a ‘programar’ tu ejercicio intelectual, a pensar sobre qué vas a pensar, a hacerte una ‘tabla de ejercicios’ que te mantenga en buena forma.

¿Qué áreas de tu vida merecen ser pensadas?  ¿Qué temas son importantes en este momento de tu existencia?  ¿Hay alguna materia en la que consideres que debes formarte para llegar a ser la persona que sueñas con ser?

Las meditaciones diarias que comparto en este blog forman parte, de algún modo, de mis ejercicios intelectuales y espirituales.  Son concreciones, por escrito, de esos pensamientos que me mantienen en marcha, en camino, para tratar de aprender cada día a ser un poco más humano.  Crea tus propias reflexiones diarias a partir de tus vivencias, de tus lecturas o -si te resulta práctico- incluso de este blog  😉

Que tu mente no se oxide, mantenla en marcha para que funcione cada día mejor.  Piensa que de eso nos beneficiamos todos.

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