No voy a hablar del libro de Robert H. Benson.

Aunque podría, porque es un libro de lo más interesante.

 

Hoy voy a escribir un post cargado de un pesimista realismo sobre quienes ejercer el poder, sobre los amos del mundo…  De nuestro mundo.

Sin nombres concretos, porque no es necesario.

Todos nos parecemos demasiado.

Todos nos conocemos demasiado.

Todos hemos visto demasiado.

 

Pero el que hoy va a hablar no solo lo ha visto, ha catado ese poder.

Ha sido uno de ellos.

Ha formado parte de ese mundo sin ser de ese mundo.

 

Veamos qué nos cuenta Mario Conde en esta respuesta -tremenda- de nuestro libro-entrevista:

* * *

Un mundo en el que el medio suele convertirse en fin, en el que uno no posee sus cosas o sus cargos sino que es poseído por ellos, en el que es demasiado frecuente que el éxito profesional acompañe a un tremendo fracaso vital, que se vive en lo más íntimo y hace surgir los propios demonios –que se ocultan en nuestra sombra- en los momentos más inesperados.

Esos demonios, desequilibrios emocionales y dependencias materiales y psicológicas son un peligroso sustrato que favorece el crecimiento de lo que denomino el Sistema: ese entramado de relaciones económicas, políticas y mediáticas que se tejen entre sí para establecer una red de intereses mutuos propios de una casta que se siente intocable y se extralimita en el ejercicio de su poder. 

Estoy hablando de ese poder real que se ejerce oligárquicamente por un grupo y que, aunque en cada época su composición pueda resultar diferente, sus características estructurales no varían. 

Hablo de los amos de nuestro mundo, edificado sobre la apariencia y la mentira que obliga a seguir mintiendo y maquinando para mantener la ilusión.  Adoradores de Mammon, tratan de esclavizar a la sociedad con un yugo suave, con cadenas y barrotes de oro…  Y no les va mal del todo, porque la gente parece que se encuentra a gusto con su estado de sometimiento, de pan y circo, de entrega al sistema… 

Vivimos acostumbrados al miedo y, nos hagan lo que nos hagan, no nos atrevemos a promover cambios, aunque gritemos en las calles. 

Somos una sociedad anestesiada en manos de una minoría que sólo vela por su cuenta bancaria y su cuota de poder…  Nada más.

 

Un análisis durísimo y tremendo.

Que, por desgracia, se demuestra certero en demasiadas ocasiones.

Y eso que la información no fluye por los medios de comunicación de nuestra sociedad con la libertad que sería deseable.

 

Amos del mundo.

Esclavos.

Inconscientes.

 

El mito de la caverna.

El despertar.

 

Este LIBRO, te ayudará: https://amzn.to/4brt64p

 

¡Que tengas un día fantabuloso!

Nos seguimos leyendo.

Share This